Renovarse o morir

Como turista disciplinada  que soy, y dado que estoy en Barcelona,  me dispongo visitar una de las mecas del turismo de la capital catalana: el Mercado de la Boquería. Compruebo que  ya el  acceso hay que realizarlo envuelto en dos  trombas de gente: la gente que llega y la que se va.  Me pego a la tromba que…